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Aloe Vera, una planta de primeros auxilios

Como planta curativa, el Aloe Vera o Sábila es ya toda una celebridad. En gran parte del mundo, esta planta erizada está en innumerables alféizares de ventanas, en las cocinas, esperando que llegue su momento, Y es que los accidentes domésticos están a la orden del día. Y si no, piense en esto: la hora de hacer la comida, aceite caliente, prisas… ¡y salpicaduras que queman! Pues bien, el gel interno de las hojas del aloe es un excelente bálsamo contra las quemaduras. Incluso los científicos han sabido sacar provecho de este sencillo remedio casero.

Para tratar quemaduras leves, cortes y escaldaduras, yo tengo una maceta con aloe en el alfeizar de la ventana de mi cocina, y todo el mundo debería hacer lo mismo.

Muchas quemaduras y escaldaduras caseras, y muchos otros accidentes menores suceden en la cocina; si se tiene una planta de aloe a mano será fácil cortar una de las delgadas y flexibles hojas, hacerle un corte para abrirla y exprimir el gel transparente sobre la herida.

El gel de aloe seca la herida como un vendaje natural, y también estimula la cicatrización y ayuda a que las quemaduras no se infecten.

El aloe tiene una larga historia como remedio natural. Alrededor del año 1500 a. de C., los egipcios comenzaron a usar el aloe como un poderoso laxante y como un tratamiento para los problemas de la piel. Cuando Alejandro Magno conquistó Egipto se enteró que, en una isla de Somalia, abundaban los aloes, e inmediatamente se apoderó de ella para garantizar el abastecimiento de este tratamiento curativo para sus tropas, mientras hacía cultivar las erizadas plantas alrededor de su campamento para rechazar a sus enemigos. Los comerciantes árabes llevaron el aloe desde España hasta Asia en el siglo VI d. de C.

aloe vera

Los médicos tradicionales de la India y los médicos chinos la adoptaron rápidamente como laxante y como tratamiento para la piel. Los pioneros norteamericanos usaban el gel de aloe para tratar heridas, quemaduras, hemorroides y erupciones.

Las convalidación científica de los poderes curativos y cicatrizantes de las heridas por parte del áloe se registra alrededor de 1930, cuando los radiólogos notaron que el gel de untado directamente de las hojas cortadas de la planta aceleraban la curación de quemaduras provocadas por los rayos X.

Desde entonces, muchos estudios han confirmado la propiedad de esta hierba de favorecer la curación de los cortes, la congelación y las quemaduras de primer y segundo grado.

El aloe contiene alantoína, una sustancia que acelera la curación de las heridas. Una sustancia química de esta planta áloemodina tiene propiedades antitumorales.

De momento, el aloe no se usa para tratar el cáncer, pero posiblemente algún día se utilizará. Algunos derivados del aloe también están siendo estudiados por su potencial anti sida y anti cáncer.

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