Consejos de salud, Depresiones

Beba menos cafeína y disfrute más la vida

Beber mucha cafeína es algo que no puede ser muy bueno, en un experimento realizado la relación estaba clara. Siempre que la doctora Jo-Ellyn Ryall dejaba de tomar su dosis diaria de café, le dolía la cabeza.

“Si usted está acostumbrada a ingerir cierta entidad de cafeína y, de repente, no la recibe, o si la suspende de golpe, puede experimentar los síntomas de la abstinencia, por ejemplo, jaquecas”, previene la psiquiatra Ryall.

Aun cuando parezca inofensivo, este alcaloide del café, el té, los refrescos de cola y el chocolate llega-a generar adicción. Una encuesta realizada en 2002 por la Organización de Consumidores y Usuarios, en colaboración con otras organizaciones de consumidores europeas, reveló que casi el 90 por ciento de los españoles consume cafeína eun 66 por ciento de los encuestados tomaba café y un 48 por ciento era aficionado a las bebidas de cola -sí, las cifras cuadran porque hay un porcentaje aficionado a las dos bebidas-). Un dato importante es que el 30 por ciento de los consumidores de café declaró que lo necesita para funcionar.

Los adictos a la cafeína, al suspender su ingestión o limitarla a una cantidad considerablemente menor de la que acostumbran, se quejan de  dolor de cabeza, depresión, dificultad para concentrarse y fatiga. La solución más simple para volver a sentirse bien es tomar una nueva taza de café en lata de refresco) y empezar de nuevo el círculo de consumo excesivo de cafeína.

En diversas investigaciones se apunta que una dosis importante de cafeína todos los días también aumenta la posibilidad de que la mujer padezca osteoporosis (porque esta sustancia causa un aumento en el nivel de calcio que la mujer elimina  con la orina),  así como puede  empeorar el mal de los senos, las anormalidades de la frecuencia cardiaca, la hipertensión, las úlceras y la tensión premenstrual, afirma la doctora Suzette Evans, ayudante de profesor de psiquiatría en la Escuela de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, y estudiosa de las consecuencias físicas por ingerir cafeína.

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