Consejos de salud, Enfermedades

La amniocentesis ¿que es?

La amniocentesis se basa en la presencia en suspensión de células vivas del feto en el líquido amniótico. El análisis de estas células nos puede ofrecer una información valiosa de la salud del feto.

La prueba se realiza durante las 15 y 18 semanas después del último periodo menstrual. Una vez extraídas las células, se las deja crecer en laboratorio durante una o dos semanas hasta que son analizadas. La amniocentesis resulta muy eficaz para detectar anomalías cromosómicas, y también se usa para advertir de la presencia de anemias, intolerancias al Rh, o de la presencia de alguna infección uterina.

amniocentesis grafico

La intervención y sus riesgos

El proceso de extracción de las células es muy sencillo: primero se localiza mediante ultrasonidos la posición exacta de la placenta y el feto. Una vez seleccionado el punto donde se debe realizar la punción, el médico inserta una aguja fina en el abdomen hasta llegar al útero, y extrae una muestra de líquido amniótico. Algunas mujeres suelen notar una pequeña molestia, por lo que se suele administrar un anestésico local.

Aunque los riesgos son mínimos, no se debe desdeñar que prueba conlleva un pequeño riesgo de infección o de aborto espontáneo, que se estima en el 0’3%. Por este motivo, la decisión de realizar una amniocentesis debe ser consultada a los padres y es imprescindible la aprobación de éstos.

Es aconsejable cuando…

La amniocentesis no debe hacer de forma brusca o rápidamente y solo se recomienda según los profesionales médicos en casos donde el feto pueda sufrir algún tipo de malformación o cualquier tipo de defecto genético. Algunos de los factores de riesgo que se suelen usar como posibilidad de alguna intervención son:

  • Edad que posee de la madre: hay mayores posibilidades de legar a tener hijos con algún defecto cromosómico en los casos donde la madre supero los 35 años de edad, por lo que en estos casos se suele utilizar la prueba. Entre las anomalías la que mas incidencia tiene es la del síndrome de Down. Por ende las probabilidades que dicho niño pueda nacer con esta anomalía son de 1 entre 1250 en los casos donde la madre tiene menos de 30 años, la probabilidad de reduce a 1 en cada 385 en los casos donde la madre tiene o supere los 35 años y luego las probabilidades caigan estrepitosamente a 1 en 106 en los casos donde la madre es mayor a 40 años.
  • También en los casos donde hayan antecedentes familiares de trastornos genéticos, por lo en estos casos las probabilidades de heredar dicho trastorno es alta.
  • Cuando haya la sospecha de poseer algunos defectos en la medula espinal o en cerebro, que pueden llevar a tener algún tipo de malformación como la conocida espina bífida. Sin embargo esto se puede saberse al diagnosticar los niveles de alfa-fetoproteína (AFP), que es una sustancia que está presente en el líquido amniótico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Copiar contenido está muy feo !!