Alimentación, Nutrición Avanzada

La nutrición en el anciano

Según la ONU, pueden ser considerados mayores aquellas personas por encima de los 72 años en los países desarrollados y las mayores de 68 años en los países en desarrollo, a juzgar por cuestiones socioeconómicas y ambientales.

Sabemos también que el proceso de envejecimiento es de senescencia, que se dice que el envejecimiento normal y la senilidad se consideran como envejecimiento patológico. Aún así, los ancianos representan 30 a 40 por ciento de la demanda de servicios de salud. En muchas consideraciones, abordar al tema de carácter nutricional para los ancianos.

En esta etapa de la vida, es de esperarse que algunos cambios fisiológicos sucedan y por la atrofia de las papilas gustativas, que lleva una considerable dificultad para percibir el dulce/salado y agrio; Es la pérdida del apetito, que causa la disminución del placer de la alimentación;

Hay una disminución en la secreción salival, lo cual deja la boca seca, habiendo aumentado la necesidad de consumir líquidos; se tiende a perder los dientes, que conduce a optar por la menor cantidad de alimentos sólidos que puede causar una desnutrición, como también hay una disminución de la agudeza visual, llevando a la dificultad para la adquisición de alimentos, entre otros cambios.

La osteopenia, que no es más que la pérdida de densidad ósea por osteoporosis, considerada como la pérdida de densidad ósea superior al 30% y 30%. E incluso pérdida de corporal magra masa y aumento en la cantidad y distribución del tejido adiposo subcutáneo, que genera una gran preocupación con respecto a la adecuación de las necesidades de calorías y nutrientes.

En caso afirmativo y tener conocimiento de las peculiaridades de esta población, los valores a una ingesta adecuada de proteínas, prestando atención a las fuentes de proteína de alto valor biológico, tales como carne, huevos, leche y sus derivados (proteínas de origen vegetal como los frijoles y soja son complementarias) para revertir/parar el proceso de pérdida de masa corporal.

Para paliar estos efectos, a menudo causada por interacciones medicamentosas, debes hacer opciones de lugares de comida: variar la consistencia, colores y sabores, servir en porciones más pequeñas y por lo tanto debes aumentar la frecuencia a través de la frecuencia de la comida y también aumento de consumo de fibra (verduras, hortalizas, frutas) y agua.

Los líquidos deben evitarse 30 minutos antes y durante las comidas porque dañan la ingestión y causa que los ancianos coman menos. Y sobre todo, valora la orientación nutricional y si es necesario, puedes usar la suplementación de macro y micronutrientes.

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