Aún hay más razones que hablan en favor de los aceites mono insaturados. Un asunto que preocupa a algunos científicos son las grandes cantidades de poli insaturados que, de algún modo,  están implicados  en  el desarrollo de varios tipos de cáncer. Y los estudios de laboratorio señalan que grandes cantidades de grasas poli insaturadas podrían perjudicar o incluso suprimir el sistema inmunológico, principalmente en aquellas personas  que ya están afectadas o enfermas.

Como respuesta  a estas inquietudes,  se aconseja que el consumo de ácido linoleico –el ingrediente específico de los poli insaturados que es el causante de esta preocupación– deba estar por debajo del  7 por ciento de calorías. En una dieta promedio de 2.000 calorías diarias, se calcula que han de consumirse 2 cucharadas de aceite de maíz al día.

Si bien  hay algunos  científicos  que  aconsejan limitar el consumo de poli insaturados, otros señalan que  éstos disminuyen el colesterol y colaboran en la absorción de las vitaminas. Además, el ácido linoleico es un nutriente esencial. Y tal vez haya otros efectos benéficos que no han sido aún descubiertos.

¿Cuál es el límite? “evite incluir cualquier tipo de grasa -incluido el aceite- en su dieta tanto como le sea posible, y cuando tenga que hacerlo, lea las etiquetas y use aquello que contenga la menor cantidad de grasa saturada. Mantenga el consumo de poli insaturados.